Opinión
Carmelo Martín Rodríguez (*)
• La noticia de un posible traslado de Paco Bello ha sentado como un tremendo
varapalo en el municipio
El trabajo de Paco Bello no se puede enmarcar en la simple y dificultosa
tarea pastoral, en esta ocasión nos encontramos con una persona que se
implica en todas las extensiones que pudieran existir.
No entiendo como se puede trasladar a alguien que tanto arraigo tiene en
nuestros barrios y en nuestro municipio, porque, no nos engañemos, una
persona como Paco Bello es difícil encontrar incluso dentro del mundo
eclesiástico. Él, ha sabido adaptarse mejor que nadie a lo que los nuevos
tiempos demandan y hoy los jóvenes tienen en Paco Bello un cura cercano,
algo que no consiguen la mayoría de los párrocos de los barrios, y eso lo ha
logrado a base de esfuerzo, de irse de fiesta con ellos, de escucharlos, de
ser un compañero y maestro cuando imparte clases, de ser extravagante y
cercano en la misma proporción, de tener sentido del humor, de …
Es un ciudadano que no tiene miedo, que se implica cuando hay que hacerlo,
ya sea en el mundo cultural, político o social. A todos aquellos que han
criticado a Francisco Bello por sus incursiones en el mundo de la política,
habría que decirles que lo fácil es hacer oídos sordos a una demanda social,
y esa demanda social era acabar con la tiranía, con el poder desorbitado que
desprendía un determinado alcalde en un oscuro momento para el municipio de
Telde. En ocasiones, un párroco tiene que estar con el pueblo aunque sea
políticamente incorrecto y Francisco Bello nunca hizo campaña política por
nadie, pero sí criticó y actuó cuando tuvo que hacerlo ante tantas
injusticias sociales.
También les digo a esas lengüinas, que tanto ofendió Paco por colgar una
simple bandera con las siete estrellas en la iglesia, que ese tipo de actos,
al igual que su petición de tener un obispo canario, o su defensa de la
canariedad, le honra, le caracterizan y le avalan como persona. Sus
colaboraciones son ya historia de esta radio, y, por todo esto, estas líneas
son un homenaje y a la vez una carta abierta para todos aquellos que no se
han dado cuenta de la importancia de Paco Bello dentro de este municipio.
Paco Bello no es párroco, ni pastor, ni consejero, ni guía espiritual, es
todo eso y mucho más, es, en definitiva, un buen amigo que espero no se
aleje.
(*) Director de Radio Aventura Siglo 21